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Gabriela Rusconi -

Grafóloga

destacada Gabriela Rusconi
"Ver la escritura es como ver el alma"

Gabriela Rusconi es grafóloga especializada en análisis de firmas, con más de dos décadas de experiencia en el estudio de la escritura como herramienta de evaluación de las características de la personalidad. 

Es egresada del Instituto Superior Emerson, donde se desempeñó como docente de la materia Análisis de la Firma y Rúbrica desde el año 2007. Su formación de base como Profesora de Enseñanza Primaria, sumada a su interés por la pedagogía y la psicología, definieron un perfil profesional atravesado por la enseñanza, la observación y el análisis del comportamiento humano. 

Su acercamiento a la grafología se dió a partir de una experiencia personal significativa, en un contexto en el que la disciplina aún no contaba con reconocimiento formal en Argentina. A partir de ese primer contacto con el psicólogo y grafólogo Amado Ballandras, comenzó a interiorizarse en el campo, y posteriormente inició su formación académica cuando la grafología se consolidó como tecnicatura oficial en 1996, gracias al impulso de la Licenciada Adriana Ziliotto. 

Desde sus inicios profesionales, combinó la práctica con la docencia. Recién recibida fue convocada a incorporarse como docente en la institución donde se formó. Paralelamente, desarrolló informes grafológicos en profundidad con material de estudio propio y comenzó a atender consultas particulares, actividad que continúa hasta la actualidad. 

A lo largo de su carrera, también se desempeñó en el ámbito institucional, participando en evaluaciones de aptitudes para la reubicación de personal dentro de una institución pública. Su trabajo en este campo incluyó análisis aplicados a recursos humanos y evaluación de perfiles laborales. 

En el área de investigación, fue convocada en más de una oportunidad por especialistas para participar en proyectos históricos vinculados al análisis de documentación manuscrita. Entre ellos, colaboró en el estudio de escritos originales de distintas generaciones de la familia Pereda, en el marco de una investigación histórica. Actualmente, la siguen convocando para este tipo de trabajos, que articulan grafología e historia a partir del análisis de fuentes documentales. 

Hoy en el ejercicio profesional, atiende de manera particular a personas de distintas edades y perfiles que consultan por problemáticas diversas. 

Además brinda cursos y seminarios, en los que pone el foco en la transmisión de herramientas de análisis, integración y pensamiento crítico. Trabaja en colaboración con su colega Liliana Brener, a quien reconoce como su mano derecha en la organización de seminarios presenciales y virtuales sobre diversas temáticas. 

Su abordaje se apoya en los fundamentos teóricos de la grafología, así como en las leyes de la escritura formuladas por Edmond Solange Pellat, que establecen que el gesto gráfico está directamente vinculado a los procesos cerebrales y no al órgano ejecutor. Desde esta perspectiva, la escritura refleja tanto aspectos conscientes como inconscientes del sujeto, y permite acceder a rasgos de personalidad, dinámicas emocionales y procesos internos. 

Gabriela entiende la grafología como una disciplina con objeto de estudio, método y criterios de verificabilidad, y sostiene la importancia de su ejercicio responsable, especialmente por el impacto que tiene en las personas que consultan. Especializada en el análisis de firmas, profundiza en este campo como síntesis de la identidad, la historia personal y los procesos subjetivos. 

Su trabajo combina técnica, amplia experiencia y una mirada integral y empática, con énfasis en la formación de profesionales idóneos y en el acompañamiento de quienes recurren a la grafología como herramienta de ayuda y comprensión de las distintas áreas de la personalidad.

¿Cómo llegaste a la grafología y qué te despertó el interés por esta disciplina? 

Una amiga había estudiado con el maestro Amado Ballandras, quién falleció en el 99, me aconsejó ir a consultarlo para ver si podía ayudarme. Fui sin saber realmente mucho, pero confiando plenamente en su criterio. Y fue impresionante! En esa época en Argentina el tema de la grafología era incipiente. No era carrera. Me ayudó con un problema personal y fue así como la grafología dejó en mí su primera huella. Cuestión que,  en 1996, surge la carrera de grafología como tecnicatura oficial en el Instituto Superior Emerson, donde me formé y ejercí la docencia por casi dos décadas. 

¿Cómo es el origen de la grafología?

Surge en el Siglo XVII, con Camilo Baldo, en Italia. Él comienza a relacionar la escritura con la personalidad, observando signos aislados. A partir de ahí, se va perfeccionando en distintos países de Europa.  Por ello hablamos de la escuela italiana, la escuela francesa, la escuela alemana, porque es donde distintos referentes fueron colaborando con su desarrollo. En el siglo XIX Jean-Hipolyte Michon da el nombre a la disciplina. Le sigue Jules Crépieux-Jamin, quien organiza una herramienta fundamental de análisis: los 8 géneros, perfeccionando así la técnica de su predecesor. 

¿De qué se tratan estos 8 géneros? 

Son las características que, sí o sí, tenemos que observar en la escritura, y nos valemos de las mediciones de cada una de ellas. Te menciono algunas, por ejemplo: la inclinación de la letra, la dimensión, la presión  “cuánto se hunde el útil escritor” en la hoja.  Este género revela las energías psicofísicas y hasta posibles patologías del escribiente.

En esta historia de la grafología ¿cuántas técnicas más aparecieron en el tiempo? 

Llega el valiosísimo aporte del grafólogo, psicólogo y dramaturgo suizo Max Pulver.  Descubre que la manera de utilizar el espacio  - cuando hablamos del espacio referimos al soporte sobre el que escribes -, en este caso sería la hoja; arroja también características inconscientes  de personalidad, reuniendo conceptos gráficos con psicoanálisis. También aplicado al arte, es un aporte importantísimo para la grafología y también para el abordaje integrador de los datos obtenidos en la escritura. 

¿Por qué la grafología es considerada una ciencia? 

La grafología cumple con todos los requisitos de una disciplina para ser considerada ciencia: objetivo, método, verificabilidad. Contamos también con  las leyes de la escritura desarrolladas por Edmond Solange Pellat, cuyo principio universal sostiene que las leyes son aplicables a cualquier alfabeto no importa cuál sea, siendo importante que el grafólogo lo conozca así como a la cultura a la cual pertenece. En síntesis, demuestran que la escritura es una manifestación de la actividad cerebral donde intervienen aspectos conscientes e inconscientes, no es posible modificarla sin dejar rastros de ello y en situaciones incómodas tendemos a recurrir a nuestras formas gráficas más simples. 

¿Cómo es hoy un día tuyo de trabajo? 

Son variados. La semana pasada me convocaron nuevamente para un proyecto muy interesante, donde se funden la grafología y la historia, a los fines de analizar la escritura de un personaje célebre argentino para la próxima publicación de un libro. También doy clases particulares y seminarios. 

¿Cómo fue tu recorrido profesional? 

Lo primero que hice cuando terminé la carrera, a todos aquellos quienes me habían prestado su escritura para practicar, les realicé en agradecimiento un informe grafológico profundo. Fue muy enriquecedor.  Inmediatamente, cuando me recibí, me ofrecieron dar clases en el Emerson en la materia Análisis de Firma y Rúbrica,  paralelamente, continué con análisis particulares. 

Esos análisis particulares, ¿con qué objetivos se hacen?

Depende lo que necesite quién te consulta. Te pueden consultar por algún problema específico, una mamá preocupada por su hijo, orientación vocacional, problemas de pareja, selección de personal, etc. 

¿Y cómo te manejas si alguien viene con la escritura de alguien sin autorización? 

Es un tema de ética. Habiendo casos de maltrato o violencia en cualquiera de sus formas, he aceptado varios casos.  

¿Es como una herramienta superpoderosa que tenés, solo ver la escritura y sacar unas cuántas conclusiones sobre quién realizó el escrito?

Así es!  Y aún me sigo asombrando por la veracidad de sus resultados. Yo siempre digo, es como verle el alma a la persona que escribe. Es fuertísimo. Y me pasa con mis hijas, me pasa con mis nietos. Verle la escritura a una persona es como verle el alma, quizás mucha gente me va a criticar por decir esto, porque nosotros describimos la escritura, la personalidad. Y por esta frase yo me peleo mucho con otros colegas.

¿Qué caso desafiante tuviste en tu carrera que te haya marcado de alguna manera? 

Más que desafiante, doloroso. Tuve un caso de una mamá que vino con su hijo adolescente, quien no quería prestarse a ningún tipo de terapia. Accedió pues no creía en la grafología. Ella estaba muy preocupada pues no sabía si estaba involucrado en el consumo de drogas. Fue difícil, porque por más que busques las mejores palabras para el informe, el análisis de su escritura confirmó sus sospechas.  

¿Qué pensás de toda esta digitalización que está avanzando en todas partes y deja en un segundo plano a la escritura a mano? 

Tremendo, escribir a mano estimula la concentración, coordinación, motricidad fina, etc.  La digitalización y la IA deben ser herramientas, no sustitutos. 

Pero la gente cada vez escribe menos a mano ¿eso dificulta de alguna manera el ejercicio de tu profesión? 

Es como andar en bicicleta.  Te subís a la bicicleta y salís. Si no tenés el hábito de escribir a mano ni bien empezás, la escritura comienza a fluir.  

¿Qué características crees que tiene que tener un buen grafólogo o grafóloga? 

En primer lugar humildad,  4 ojos siempre ven más que 2, tener una base muy sólida en psicología y tomar conciencia, entender realmente lo que esto significa. Si vas a describir las características de personalidad a partir de un escrito, comprender que, de alguna manera, te están pidiendo ayuda.  Esto conlleva una gran responsabilidad.  

¿Todavía hay prejuicios respecto a la grafología de parte de otras disciplinas o ciencias? 

Hay prejuicios, sobre todo, frente a la ignorancia. El que ignora es quien tiene prejuicios. Quien está informado no los tendrá.  

¿En qué ámbito  fue más aceptada o es más valorada la grafología? 

Actualmente en muchos ámbitos, principalmente en todo lo que es selección de personal, orientación vocacional y forense. 

¿Y qué consejo le darías a un joven que empiece a estudiar grafología?

Que elija muy bien dónde a estudiar. Que sepa que no es un curso,  es una carrera que lleva muchas horas de estudio, práctica y  compromiso. Debe ser empático y estar muy bien formado, la devolución de un informe genera un impacto importante en el cliente y debe orientarlo colmando sus expectativas. 

¿Por qué te especializaste en análisis de firmas?

El tema de las firmas me apasiona porque se aplican técnicas  que no se suelen aplicar en texto. Por ejemplo, índice Wittgenstein para detectar algún momento traumático en la vida que puede estar obstaculizando el crecimiento en algún aspecto de tu personalidad, grillas, herramientas basadas en el  simbolismo del espacio que aportan mucha información.  Y en definitiva, la firma es la esencia de la personalidad. 

¿Qué firmas de personas famosas de la historia o de la actualidad has analizado?  

Muchísimas!  Para estudio, todas las que los alumnos propongan aulas adentro. Por ejemplo la de Donald Trump, Hitler, la Madre Teresa de Calcuta, Cristina Fernández de Kirchner, nuestro actual presidente, Madonna, Diego Maradona, Walt Disney,  asesinos seriales, casos reales de incels, y así podría continuar con cientos más …. 

Fotos por María Alejandra Cristiani